REGIONAL 

Si Incoder se equivocó el Estado debe pagar

El caso de propiedad de tierras en Mononacho, Urabá.

Un presunto descuido de Incoder, está en el limbo jurídico, al no realizar los estudios de seguridad y orden público que se tenían sobre la finca La Brasilia en la vereda de Monomacho al momento de la negociación para albergar a familias víctimas y victimarias así como a miembros de la fuerza pública, en un laboratorio social en el que se comprometió el general Hernán Giraldo en su paso por la Brigada XVII como comandante.

Fredy Largo, abogado que representa a personas poseedoras de predios en el sector de Monomacho terreno en donde el general Giraldo en el año 2010 quiso reunir a víctimas y victimarios con el apoyo del gobierno nacional,  pero que ahora hay una reclamación sobre esas tierras por quienes dicen ser los verdaderos dueños y que debieron irse debido a la violencia.

“Pueblo Bello como corregimiento está reconocido como sujeto colectivo de reparación y se quiso desarrollar un laboratorio de reconciliación en donde pudieran vivir víctimas y victimarios junto con miembros de la fuerza pública.

Se trataba de desarrollar proyectos productivos y se compró una finca para entregar mediante un proceso de reforma agraria a las personas que debían llevar a cabo un proyecto muy ambicioso con muy buenos resultados porque la comunidad da fe de que se han desarrollado con éxito proyectos de cacao, de plátano, de maderables y causa mucha sorpresa que un predio que fue adjudicado por el Incoder que era la autoridad, ahora vengan algunos particulares a reclamar porque fueron objeto de despojo por causas de la violencia generalizada”, dijo el abogado.

Eso plantea incertidumbre porque la ley 1448 exige a los opositores mostrar la buena fe es decir que se obliga a quienes hacen oposición a que demuestre la buena fe en la adquisición de ese predio y haber tenido los hechos del deber de cuidado.

Mayor aún debe ser la exigencia cuando se hace contra una entidad de orden público porque si a un particular se le exige que cumpla con un negocio justo, al Estado no se le puede pedir menos.

“No se entiende como Incoder adquirió esos predios sin investigar si tenía algún problema de orden público por desplazamiento. Eso preocupa porque Incoder tenía toda una infraestructura y una planta de cargos que facilitaba que se hubiera hecho una investigación exhaustiva de títulos y modo de adquirir esos predios”, enfatizó el jurista.

En Monomacho son 119 familias que están acordando como el abogado debe hacer la representación.

A cada familia se le adjudicaron seis y media hectárea de las cuales se pretenden tener productividad de cacao en tres hectáreas y plátano las otras tres y se dejó un espacio a otras familias se conoce acerca de las bondades del proyecto de este producto que es los mejores del mundo.

La ley 1448 básicamente lo que pretende que la gente diga si han sido objeto de abandono y hay el vacío de la ley se da porque no hay como solucionar de manera administrativa.

Todos los propietarios de la finca La Brasilia en la vereda de Monomacho son dueños de un porcentaje no son propietarios de una parcela y por eso es importante que la finca se parcele y a cada propietario se le asigne su parcela con escritura individual.

“Consideramos que hubo descuido por parte de Incoder al no realizar los estudios de seguridad y orden público que se tenían sobre esa finca al momento de la negociación”. Manifestó Largo.

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